… cambia y evoluciona constantemente. El ejemplo clásico es el impacto que el acceso abierto ha tenido en todos los aspectos de la cirugía rinoplastia, desde los puntos de sutura en la punta hasta la septoplastia. Actualmente estamos viendo una nueva ola en la evolución formada por múltiples cambios en la forma de llevar a cabo importantes acciones quirúrgicas. Tras una década con el acento en la cirugía de la punta nasal, empezamos a ver im- portantes cambios en la forma de elevar la membrana de tejido suave, reducir el dorso nasal, crear “spreader flaps” y realizar osteotomías controladas para obtener las líneas dorsales deseadas al tiempo que se reduce la asimetría inherente de la cavidad ósea. Para alcanzar estas metas, ha sido necesario desarrollar un set de instrumentos para rinoplastia avanzada. Primero, la membrana de tejido se eleva suavemente por debajo del “sub-SMAS”, específicamente debajo del pericondrio y el periostio. La ventaja de este plano de disección es que reduce los efectos comunes de hinchazón y entumecimiento, lo que resulta en una recuperación y un aspecto final más rápido. Para obtener este plano de elevación más profundo hemos desarrollado los siguientes instrumentos especializados: tijeras con puntas más afiladas, elevadores más estrechos, un elevador subpericondrial especial y un elevador subperiostial más afilado. En segundo lugar, muchos cirujanos encuentran que “spreader flaps” presentan más ventajas en comparación con “spreader grafts”, ya que reducen la cantidad de injerto de cartílago requerido y pueden dar un aspecto más natural. Además, muchos de los fundadores de este procedimiento han utilizado un osteótomo para retirar el montículo óseo sobre la cavidad cartilaginosa subyacente. Sin embargo, hemos encontrado que las escofinas finas son efectivas a la hora de eliminar la caperuza ósea de la cavidad cartilaginosa lo que, a su vez, reduce al mínimo la necesidad de injertos de cartílago aplastados. Los cartílagos laterales superiores quedan intactos, lo que permite abrir la cavidad cartilaginosa y crear las “spreader flaps” de forma controlada. En tercer lugar, las osteotomías han sido consideradas durante mucho tiempo una intervención bastante estándar diseñada para reducir la cavidad ósea. Sin embargo, avances recientes han cambiado drásticamente la secuencia y el método de realización de osteotomías, lo que a su vez requiere osteotómos nuevos. El cambio inicial es considerar el ancho y la asimetría de las líneas dorsales, lo que resulta en el uso más frecuente de osteotomías lateralizadas mediales oblicuas. A continuación, la asimetría y la convexidad de la pared lateral se controlan mediante una variedad de osteotómías intermedias (alta, media, baja) utilizando un osteotómo recto fino en forma de V. Debido a la considerable asimetría que se produce en las paredes nasales de cada paciente, las osteotomías laterales se individualizan. En la mayoría de los casos, se realizará una osteotomía percutánea utilizando un cincel ultra-fino de 2 mm o 3 mm afilado en una piedra mojada antes del uso. Este acceso permite reducir el ancho óseo base (punto x) al tiempo que se conserva el triángulo de Webster. Cuando toda la cavidad ósea es bastante amplia, entonces se emplea un osteotómo recto de 3 mm. Espero que estos instrumentos sean de valor a la hora de conseguir resultados excelentes para todos los cirujanos que deseen emplearlos en sus propias cirugías. La cirugía de la rinoplastia
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